Barbara Hutton tenía 12 años cuando heredó 26 millones de dólares.
Corría la década del 20 y esta adolescente neoyorkina se convertía así en “la niña más rica del mundo”.
Pero semejante fortuna no le auguró la felicidad.
Todo lo contrario.
Más allá de su ostentosa vida, su glamour como socialité y sus excesivos derroches, Hutton protagonizó una biografía jalonada de desgracias y sinsabores..